viernes 11 de septiembre de 2009

Pendientes el trece de septiembre


http://www.youtube.com/watch?v=ww3qFDiwBiQ&eurl=http%3A%2F%2Fwww.laredgualda.com%2Fwordpresspatriota%2F%3Fp%3D4388&feature=player_embedded#t=218

martes 18 de agosto de 2009

¿Sabíais que los polacos comen carpas en Noche Buena?

El otro día me sorprendí a mi misma saltando una valla en busca de un higo. Un higo blanco, orondo y bien madurito. ¿Qué coño estoy haciendo? Me pregunté. Por mi mente pasaron los recuerdos de todos aquellos veranos en Las Alpujarras. Después del baño en la alberca, podíamos estar horas y horas montadas en el árbol. Charlando, comiendo y dejando que la fructosa afectara nuestras neuronas para culminar el día en carcaladas limpias.
¿Algo en mi interior se removió al subir aquella valla? No lo sé, el higo estaba delicioso. El segundo, mejor aún. El tercero, sin comentarios. Es curioso que, aunque cambies de lugar, tus costumbres sigan siendo tus costumbres. Costumbres que puede que, a veces, sean rechazadas. Robar el higo en compañía de una polaca no es la mejor idea. ¡Rosa! ¡Qué haces! Nos van a ver.¡Serás hippie!
Hoy en día las cosas parecen más sencillas. La gente de la misma edad de países diferentes no varía mucho. Y con esto, en este momento, me refiero a las camareras polacas y españolas con las que trabajo. En sus días libres aprovechan para compartir sus costumbres. Ir al H&M, o al Zara, o al Mango, en Girona, las une. Y lo más interesante es cuando encuentras el mismo champú, la misma laca, el mismo maquillaje; en polaco, en eslovaco y en español. Con la cultura de masas, puedes quejarte, y de hecho lo haces, de la pérdida de calidad, de la cultura basura, de los estereotipos, de los tipos... Pero de lo que uno no se puede quejar es de la adaptación. De lo bien que las polacas, eslovacas y españolas de veinte años, pueden conversar acerca de lo que le ofrece el mundo. Pero, a veces, alguien, en algún rincón del mundo, no se siente satisfecho con eso. Conversaciones estereotipadas desde Rusia a Timbuctú. Y ese alguien intenta ir más allá y aprender de aquellas costumbres más profundas... ¿Quieres un higo? En mi casa, hay muchos, sabes. Hacemos mermeladas. ¿Mermelada de higo? Eso no suena muy bien. En Polonia tenemos mermelada de frambuesas, de moras, de arándanos...

jueves 23 de julio de 2009

¿Qué tal?

Hoy sólo voy a aprovechar para hablar. Sólo conversar con vosotros. Tampoco tengo muchas ocurrencias, estoy un poco alejada de la actualidad. Hoy he leído el periódico, y la verdad es que no me ha sorprendido mucho lo que he leído. Las cosas no han cambiado mucho. El imperialismo americano vuelve a hacer eco en el golfo. En fin, pero tampoco quiero profundizar mucho en ello. Sólo quiero saber un poco de cada uno, cómo estáis y esas cosas. Yo estoy en Girona, trabajando de camarera. Por ahora, estoy de formación, y no os podéis hacer a la idea de lo que la lío. Por deciros algo, una gamba acabó sobrevolando un plato para acabar en el pie de un belga mosqueado. Pero, bueno, le voy pillando el truco, aunque quizá no es el trabajo de mi vida... Según mi jefe lo que le gusta a los clientes es mi sonrisa (Quizá se refiere a esa sonrisa de; coño, he metido la pata). Pero al fin y al cabo, les gusta cómo trabajo, y con suerte me contratan más años para verano. También me dan estancia con tres polacas, y comida en familia y noches en vela en una discoteca llena de guiris achicharrados... Tiene su parte negativa y su parte positiva.
En fin, deciros que cuando leais esto me contéis algo, alguna anécdota para saber cómo estáis; u os dirijo un simple y directo; ¿qué tal?

Posdata: Cuñaooo, coméntame

jueves 16 de julio de 2009

El plan

La lectura del párrafo a continuación acarrea consecuencias, quizá negativas, quizá positivas. Quien no tema tras leer este enunciado puede tener problemas con el universo bloggero; aviso desde ya. Escribes o escribes, esa es la opción.

El plan es el siguiente: Te ofrezco el comienzo de un relato y a cambio me das tu idea, lo primero que se ocurra para seguir dándole vida a esas palabras. No vale ni la timidez ni la vanidad. Esto no es un juego. Esto es un reto.

Una calle. Es de noche. Las farolas crean pequeños círculos de luz sobre la acera. Remolinos de viento remueven los escombros de una ciudad mugrienta. Sus sombras se trasladan de derecha a izquierda, de izquierda a derecha. Bajo uno de los círculos, un hombre corpulento mira repetidas veces su reloj. El crujido de la tela al descubrir el reloj, se hace eco en el abandono y el silencio penetrante de aquel lugar. Suspira y su suspiro termina en el desvanecimiento del círculo de luz que le envuelve.

lunes 6 de julio de 2009

El principio y el fin, grandes

(...) "Y nosotros observamos, furtivamente, con gran atención, cómo ese presagio, sin nada que se interponga en su camino, va cobrando forma despacio, envuelto por la nueva luz de la mañana. La noche se ha acabado por fin. Aún falta mucho tiempo para que nos visiten de nuevo las tinieblas." (After dark, Haruki Murakami)

miércoles 1 de julio de 2009

Historias de otros

Soy un caracol. Una evidencia que sólo se hace visible en estas fechas. Soy un caracol y arrastro la vida en cajas. Concha de libros, escritos y trapos pesa sobre mi baboso pie. Soy un caracol y no me avergüenzo de ello. Pero sólo a veces, pienso en quemarlo todo. Pienso en derruir lo que he construido; y empezar de nuevo. Y quizá, lo que estoy contando ahora, sea aplicable a otros muchos más casos...